Enviado por buscapies el Feb 9, 2010 en
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Clara Cerveró
Se abre la cajita y empieza a sonar la música. De repente, una bailarina guapa y elegante resurge lentamente y empieza a girar dentro de su caja de música al ritmo de una suave melodía. Lo que más destaca son sus brazos, levantados hacia el cielo, su bellísimo tutú rosa y sus piececitos levantados en punta. Todos hemos tenido alguna vez un joyero con nuestra bailarina moviéndose al ritmo de la famosa canción de música clásica Elisa. Como esta bailarina que nació para bailar en su cajita de música, muchos de vosotros seguro que habéis pensado alguna vez ¿y yo sabría bailar Ballet como esta figurita? La verdad es que no es tan complicado. El ballet es una actividad que puede empezar a practicarse desde los 3 años de edad, pero requiere de una gran concentración, flexibilidad y ritmo.
Parece que es un baile dirigido únicamente a niñas, pero no es así. Los niños también pueden practicarlo, y si no que se lo pregunten a Billy Eliot, que soñaba con convertirse en un bailarín de Ballet y luchó por conseguirlo. La diferencia está en que cada uno tiene su peculiaridad y a la hora de danzar cada uno lo hace de forma distinta. Lo más complicado es conseguir ponerse de puntillas, pero con una buena práctica y un buen entrenamiento no es imposible. Además, para poder hacerlo existe un calzado especial que son las puntas de ballet. Éstas son de cartón o yeso para poder sostenerse mejor. No hay que olvidar que si nunca os habéis puesto unas sería peligroso que lo empezarais a hacer sin la supervisión de vuestra profesora, ya que os podéis hacer mucho daño. Amigos del baile, no tengáis miedo a probar cosas diferentes ya que así es posible que algún día encontréis vuestra propia caja de música.
Etiquetas: Actividades
Enviado por buscapies el Feb 7, 2010 en
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M. Carmen Beneyto
Carta de una madre a un hijo o hija en vacaciones
Querido hijo, querida hija: Como dice la canción de Alejandro Sanz “ Con el corazón partío”, así es como nos quedamos las madres cuando nos tenemos que ir a trabajar fuera de casa, estos días de vacaciones de Navidad. Nos encantaría quedarnos con vosotros, tengáis dos o dieciséis años, para compartir muchos momentos del día y no sólo unos cuantos. Pero nos tenemos que ir a trabajar. Tal vez por falta de tiempo o por las prisas, no te lo haya dicho, pero la verdad es que en estas fiestas te añoro mucho. A las madres habría que darles vacaciones cuando los hijos tenéis vacaciones: Quince días en Navidad, otros quince en Pascua y dos meses en verano para compartir con vosotros esos comienzos: Siempre empezáis una etapa nueva y queremos estar ahí para no perdérnoslas. De pequeños… porque todo es nuevo. De más mayorcitos…vuestros juegos y primeros ratitos de estudio. Ahora más mayores…vuestras ilusiones, primeras vivencias, vuestras pausas tras estudiar un rato, después de un partido tomándonos una coca-cola juntos … Y sabemos que todo lo vivís más intensamente durante las vacaciones, porque tenéis más tiempo para saborearlo. Durante mi ausencia, sé que vas a estar bien supervisado por los abuelos, la tía o la cuidadora, pero quiero que sepas que una parte de mí no se va, se queda aquí contigo en casa, ayudándote si tienes dificultades.
Espero y deseo que me cuentes, cuando regrese de trabajar, lo más importante que te ha ocurrido durante el día, si te lo has pasado bien con ese o aquel amigo, si te has malhumorado por algo, si te ha llamado alguien, que te ha costado o no hacer un trabajo del cole, que te has preparado un almuerzo nuevo y si te has encontrado a alguien cuando has salido. Yo te contaré lo mucho que me he acordado de ti fuera de casa y te propondré algunas cosas para el día siguiente si voy también a trabajar, para que no me eches mucho de menos. Te diré que “te quiero” y que te necesito cerca de mí estos días, aunque sea en un largo abrazo al final del día, ya que no hay tanta prisa en acostarse, puesto que estás de vacaciones. Cuando no me toque trabajar, recuperaremos el tiempo perdido compartiendo muchos y distintos momentos. Y lo dicho: que en estos días tengo el corazón “partío” y que vosotros y papá sois mis auténticos amores. Un abrazo muy fuerte: Mamá.
Enviado por buscapies el Ene 11, 2010 en
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El verbo haber del lat. habēre se utiliza como verbo auxiliar y ayuda a formar los tiempos compuestos de otros verbos. También se emplea como infinitivo del verbo impersonal que denota la presencia o existencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña. Ejemplo: “Hoy debe haber gente en el teatro”.
Por otro lado quiero que os fijéis también en la siguiente frase: “Hoy vamos a ver gente en el teatro”. No hay que confundir este “a ver” que está formado por la preposición “a” y el verbo “ver” en infinitivo, con el anterior verbo “haber”.
Se escribe separado cuando se puede sustituir por “veamos”. Ejemplo: “A ver /veamos/ si está mi madre en el trabajo”. Se escribe separado cuando puede equivaler a claro o naturalmente. Ejemplo: “Cuando llegué no estabas – A ver, con lo tarde que era”
Para terminar podríamos leer “háber” y caer en el error de pensar que la tilde es simplemente una errata de imprenta o una mancha de café. Pero realmente háber (del hebr. ḥabber, sabio) significa o hace mención a un sabio o doctor entre los judíos, según la real academia de la lengua española. Así terminamos la reflexión de este mes sobre el lenguaje y sus usos y acepciones. Espero os haya (tercera per. sing. subjuntivo del verbo haber) parecido interesante.
Etiquetas: Literatura
Enviado por buscapies el Ene 9, 2010 en
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El día 21 de diciembre a las 18h 47m hora oficial peninsular, se inicia el invierno en el hemisferio Norte, según el convenio astronómico. En este instante en el hemisferio sur se inicia el verano. Esta estación, la más corta del año desde hace algunos siglos, durará 88 días y 23 horas. La primavera no llegará hasta el 20 de marzo de 2010.
Etiquetas: Medio ambiente
Enviado por buscapies el Ene 8, 2010 en
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Érase una vez un pequeño país, entre dos gigantes: Francia y España, que guarda innumerables aventuras en cada uno de sus rincones. Un pequeño país con muchas leyendas y donde las montañas están llenas de curiosos animales y los bosques se recorren en tobogán. Cuenta una leyenda que en el interior del bosque de La Rabassa se escuchan gritos de niños pasándoselo en grande. Sus voces aparecen y desaparecen como si algo mágico estuviera ocurriendo. Yo te voy a descubrir el responsable de esta leyenda. Es el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo. Tiene más de 5 kilómetros de recorrido en plena naturaleza.
El Tobotronc está formado vagonetas con capacidad para una o dos personas. No solo vale con sentarse para disfrutar del paseo, estos trineos necesitan a “intrépidos” pilotos como vosotros para manejar sus dos palancas en cada curva y a un atento copiloto que lea las señales de la ruta. Si el Tobotronc te ha despertado el gusto por el pilotaje, tendrás la oportunidad de montar también en miniquads o descubrirás lo divertido que puede ser probar la puntería practicando tiro con arco, como hacían los antiguos cazadores. Aunque el sol brille, la pista de hielo sintético del Campo Base te permitirá patinar sin tener que esperar a que haya nieve.
Ir en busca del lagarto y la marmota
Para los más aventureros os invito a adentraros en sus bosques mágicos para dar con el lagarto y la marmota que allí os están esperando. Os doy una pista para encontrarlos: buscar el valle que parece una “U”. Es la forma que tiene el valle de Incles, situado en la parroquia de Canillo desde que se formó allá por la era glacial. No encontraréis ni mamuts ni dientes de sable, pero os aseguro que veréis también a los amiguitos del lagarto y la marmota: la ardilla, la liebre, el tritón, el corzo o la marta, entre otros.
La leyenda de las brujas y el gato negro
Tenéis que llegar al lago de Engolasters que está a 1500 metros de altitud, donde cuenta la leyenda que aquí existía un pueblo de descreídos que fue engullido por el agua del lago. De noche en el lago las brujas andorranas se juntaban para bañarse y jugar en el agua. Sus habitantes subían a espiarlas y si alguno era descubierto, las brujas lo transformaban en un gato negro. Todas estas aventuras y muchas más sólo las podéis disfrutar en este pequeñito pero gran país que es Andorra.
Etiquetas: Actividades, Viajes