Enviado por buscapies el Jun 2, 2009 en
Aprendiendo con ellos
El Doctor, D. Joaquín Ibarra Huesa Director de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud, pediatra y colaborador habitual de este periódico, aborda en esta ocasión un tema que afecta emocionalmente a los niños y que preocupa de manera especial a los adultos.
Queridos amigos y amigas: La encuesta de Infancia en España 2008, realizada en niños entre 6 y 14 años, editada por la Fundación SM y la Universidad Pontificia de Comillas, revela que un 37% juega con videojuegos diariamente, especialmente los chicos, y un 23% pasa varias horas cada tarde viendo la tele. Y el estudio concluye que los niños más solos y pasivos en su tiempo libre son menos felices y rinden menos en el colegio.
No pretendo hacer ninguna valoración del tiempo que los padres de hoy en día pueden dedicar a hablar o compartir actividades con sus hijos. Porque, para muchos de ellos, supone un verdadero sacrificio no disponer de más tiempo para vosotros. Quiero centrar mi reflexión en el tiempo que las encuestas nos dicen que los niños y los chicos de hoy dedican a ver la televisión y, desde hace unos años, a esta nueva pantallita de moda que son los videojuegos. No quiero parecer un carca diciendo que la televisión está mejor apagada, porque supone un avance tecnológico y de comunicación tan impresionante que nadie se atrevería hoy a renegar de su existencia. El problema radica en sus contenidos y en el tiempo que se le dedica.
Permitidme algún consejo de mayor. Podéis aprovechar los programas educativos, culturales y de entretenimiento, en función de vuestras preferencias y de vuestra edad. Ahora hay muchos canales para elegir. Y si alguno de vuestros padres o abuelos comparte con vosotros el tiempo de televisión, lo cual es deseable, seguramente os ayudarán a desarrollar el pensamiento crítico sin ser meros espectadores que se tragan lo que les echen. Os aseguro, lo sabéis, que muchos anuncios conducen al consumismo y al error y que los protagonistas de muchos programas y películas parecen la antitesis de los valores que nosotros y vosotros, los jóvenes, queremos para nuestra sociedad. La Academia Americana de Pediatría recomienda para los niños no más de 1-2 horas diarias de televisión. Porque, independientemente de los contenidos, dedicar horas a ver la tele cercena la creatividad, disminuye la capacidad de atención a otras cosas y la comunicación interpersonal, y fomenta el sedentarismo que, como sabéis, no beneficia vuestra salud. Los videojuegos, por su parte, estimulan la discriminación visual y auditiva, mejoran la rapidez de respuesta, aumentan la coordinación ojo-mano y potencian el pensamiento deductivo. Pero el problema, otra vez, viene dado por los contenidos (¡rechaza los juegos que fomentan la agresividad!) y por el tiempo de dedicación, que llega a crear una especie de adicción que aleja al chico de la familia y del entorno, llegando a convertirse en una auténtica droga de la que no se es capaz de prescindir.
En resumen: si dedicas más de dos horas al día a la televisión o los videojuegos, harías bien pensando en posibles alternativas. Te aconsejo dos, compatibles entre sí: haz ejercicio y dedica tiempo a la lectura, no como una obligación sino como un placer. De mayor, puede que te arrepientas de no haber leído. De lo contrario nunca te arrepentirás.
Etiquetas: Juegos, Lectura
Enviado por buscapies el May 8, 2009 en
Aprendiendo con ellos
El Consell Valencià de Cultura (CVC) presentó el 3 de abril el primer tebeo dirigido al público infantil en el que se describen las aventuras del científico británico Charles Darwin durante el viaje del Beagle. Así lo comunicó el autor del cómic, Jordi Bayarri, ilustrador valenciano, quien destacó que es “el primer tebeo editado en España y tal vez en el mundo sobre la vida de Darwin desde su infancia hasta la publicación de su tratado “El Origen de las Especies”. El secretario del Consell, Jesús Huguet señaló que la claridad de las imágenes atrae al niño rápidamente y destacó destacado “la gran sensibilidad pedagógica del autor a la hora de realizar este trabajo y la enorme importancia de la imagen plástica para atraer al público infantil”.
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Etiquetas: Lectura, Niños
Enviado por buscapies el May 7, 2009 en
Aprendiendo con ellos
El Doctor, D. Joaquín Ibarra Huesa Director de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud, pediatra y colaborador habitual de este periódico, aborda en esta ocasión un tema que afecta emocionalmente a los niños y que preocupa de manera especial a los adultos.
Queridos amigos y amigas: Quiero contaros hoy la historia de un niño que, a pesar de haber cumplido los 10 años, se hacía pipi en la cama mientras dormía. En realidad son muchas historias, porque son muchas las familias que me han consultado por el mismo motivo, como a cualquier pediatra.
Empezaré por deciros que no todos los niños consiguen dejar de mojar la cama a la misma edad, aunque más de la mitad lo han conseguido a los tres años o incluso antes. Como tampoco todos aprenden a andar a los 12 meses, aunque esto sea lo más frecuente, ni todos pegan el estirón de crecimiento a los 12-14 años (según sean chicas o chicos) sino que a veces se retrasa hasta los 16 ó 17 años.
Los médicos llamamos enuresis nocturna a la situación en que niños mayores de cinco años, que supuestamente deberían amanecer secos, siguen mojando la cama por la noche. Sabemos que la gran mayoría de ellos, aunque los médicos no participaran en la solución, de modo espontáneo, controlarían sus micciones nocturnas en los años siguientes, de modo que sólo en uno o dos de cada cien chicos se mantiene la enuresis al hacerse adolescentes. Pero pensamos que a los cinco años de edad es hora de intervenir para solucionarlo lo antes posible porque es frecuente que a partir de esa edad los niños vayan a dormir a casa de familiares o quieran pasar el fin de semana en la casa de un amigo, o planifiquen una corta estancia en un campamento o en una granja-escuela, o duerman en un hotel con sus padres durante las vacaciones de verano.
El caso es que el niño al que me refiero no quería nunca dormir en otro sitio que no fuera su habitación. Aunque sentía verdadera envidia de los amigos que lo hacían, pensaba en la vergüenza que sentiría si al despertarse las sábanas aparecían mojadas.
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Etiquetas: Niños
Enviado por buscapies el Abr 6, 2009 en
Aprendiendo con ellos
D. Joaquín Ibarra Huesa Director de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud, órgano adscrito a la Conselleria de Sanidad que tiene entre otras funciones, el apoyo científicotécnico en materia de investigación y docencia, para coordinar e impulsar las actividades docentes de Medicina Familiar y Comunitaria, Enfermería Obstetro-Ginecológica y Enfermería en Salud Mental, así como aquellas que pudieran incorporarse en su caso. Autor del libro “Mis abuelos me cuidan” publicado en noviembre de 2008, colabora habitualmente en este periódico.
Queridos chicos y chicas: ¿Conocéis la leyenda de Rómulo y Remo? … Cuenta la tradición que Rómulo y Remo, los fundadores de Roma (en el año 753 a.C.), hijos gemelos de Rea Silvia y el dios Marte, fueron amamantados por una loba. Los historiadores están en desacuerdo con esta leyenda porque, al parecer, hay errores de fechas y lugares que no la hacen compatible con la realidad. Pero tampoco los puericultores estamos por la labor de mantener una leyenda tan bucólica, simplemente porque sabemos que si nuestros protagonistas hubieran sido amamantados por una loba de verdad no hubieran podido sobrevivir. La leche de loba tiene una cantidad de proteínas y de minerales tan elevada que los riñones de un recién nacido, que además funcionan de modo inmaduro, no hubieran podido eliminar sus residuos, produciendo una insuficiencia renal incompatible con la vida. ¿A cuento de qué viene recordar la leyenda de Rómulo y Remo? Veréis: como médico puericultor estoy interesado en aconsejar, en temas de salud, lo mejor para los niños. Y considero, como todos los pediatras, que la lactancia materna es la mejor para cualquier especie de mamíferos. En nuestro caso, la mejor leche para un bebé es la leche de mujer, como lo es la leche de vaca para un ternero o la leche de loba para un lobezno. Luego os explicaré sus ventajas.
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Etiquetas: Niños
Enviado por buscapies el Mar 12, 2009 en
Aprendiendo con ellos

Dr. Joaquín Ibarra Huesa Puericultor del Estado Director de la EVES (Escuela Valenciana de Estudios de la Salud. Conselleria de Sanidad).
Pediatra y Puericultor del Estado y autor del libro “Mis abuelos me cuidan”, publicado en noviembre del 2008, el Dr. Joaquín Ibarra colaborará a partir de ahora con este periódico de manera habitual, aportando la experiencia profesional que le avalan sus años en permanente contacto con la medicina y su cargo dentro de la Conselleria de Sanidad.
Querido amigo: La juventud es una etapa. Una etapa muy valiosa, pero una etapa. No lo debes olvidar. Le seguirá la madurez, y, con suerte, la llamada “tercera edad”.
Generalmente se habla de tercera edad, o de personas mayores, para referirnos a los mayores de 65 años. Es la edad de la jubilación (no siempre) o del nido vacío (los hijos han formado su propio hogar), pero es sobre todo la edad de la experiencia y, para muchos, de revivir situaciones pasadas disfrutando con los nietos. Aunque por los años y las circunstancias la salud empiece a dar signos de desgaste, cada vez un mayor número de personas llegan a la tercera edad con buena salud, son dinámicas, independientes, con inquietudes, y piensan que la edad obliga a recorrer un camino distinto pero no a dejar de caminar.
Piensa en tus mayores, en tus abuelos,… Encontrarás una fuente de sabiduría. Habla con ellos cuanto puedas. Que te cuenten sus historias, qué hacían de niños, a qué jugaban, cómo se divertían cuando eran jóvenes, cómo se esforzaron para ser lo que fueron, cómo eran sus padres y también tus padres cuando eran niños. Te darás cuenta de que cada uno de nosotros no es sino un eslabón en una cadena muy larga que viene del pasado y que seguramente seguirá creciendo en el futuro. Los abuelos, que también fueron jóvenes, están instalados en el presente y miran hacia el futuro y, de modo involuntario, son punto de reflexión sobre la continuidad histórica.
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Etiquetas: Abuelos