Este verano cuida tu playa y no dejes tu huella.
Millones de bolsas de nylon y plásticos de todo tipo son abandonados en la costa y el viento o las mareas se encargan de arrastrarlos al mar. Una bolsa de nylon puede navegar varias decenas de años sin degradarse. Las tortugas marinas las confunden con medusas y las comen, ahogándose en el intento de tragarlas. Miles de delfines caen también en la confusión y mueren ahogados. Ellos no pueden reconocer los desperdicios humanos, simplemente se confunden; después de todo, “lo que flota en el mar se come”. El plástico de una botella puede permanecer inalterable navegando por los mares durante más de un siglo.



